Postales del Ibera
Tompkins y su imperio natural
RESERVAS DE AGUA, RIOS, ESTANCIAS Y CORDILLERA

En el Iberá hay miedo, pero no el miedo que las antiguas leyendas adjudican a los "aparecidos" o espíritus de los esteros, sino el miedo de sus habitantes y de dueños de pequeñas parcelas, cercados por una gran sombra. Es la del magnate norteamericano Douglas Tompkins...
| Frustraron "jugadita" de Tarragó Ros y Tompkins para armar" frente pseudo ecologista" con chamameceros |
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Nota publicada en el portal: Delplatacorrientes.com
La "reunión" ampliada la organizó un gil rentado por Tompkins de apellido Spartaro. A su vez el norteamericano "contrató" a Antonio Tarragó Ros. También fueron invitados miembros de la asamblea ciudadana de Gualeguaychú. Salvador Miqueri, Julián Zini y Los Alonsitos entre otros "se plantaron" en medio del cónclave. Tarragó quedó estupefacto ante las barbaridades que se enteró del foráneo. Llamativo silencio de Mario Boffil. El Spartaro huyó como rata sin lograr su cometido.
Una nueva frustración sufrió el norteamericano desde la partida de su socio Arturo Colombi del gobierno provincial. Su pretensión de conformar una "asamblea ciudadana permanente y en estado de alerta" en defensa angaú del Ibera, al estilo Gualeguaychú, se vio trunca cuando organizaciones civiles, intendentes, originarios habitantes de los esteros y concejales entre otros, enrostraron las inmundicias del extranjero.
Miembros de la Asamblea de Gualeguaychú, que fueron invitados por Spartaro, quedaron sin voz y anonadados al escuchar cada uno de los testimonios que brindaron a viva voz los originarios habitantes de los esteros. Todas víctimas del extranjero que los expulsó de sus tierras con métodos de terror y bajo permanente amenaza. Pero la paciencia de los voluntarios invitados por Antonio Tarragó Ros, al flotante ubicado sobre la margen del Paraná en nuestra capital, se agotó cuando el reconocido Salvador Miqueri hizo público su rechazo "al cuestionar la evidente intención de Tompkins de criminalizar la producción y el desarrollo sustentable". Para Miqueri era "inexplicable sostener una provincia con el turismo y dejar de lado la producción ancestral". A su voz se sumó la de Julián Zini, un viejo conocedor de los problemas que trajo el foráneo a nuestra tierra.
Los asambleistas invitados que llegaron desde Entre Ríos quedaron sorprendidos y sin reacción ante semejante verdad. Incontrastable realidad testimoniada por los originarios y apoyados por el intendente de Santa Rosa que confirmó "cada versión".
Desde Mercedes llegaron los integrantes de Ibera Patrimonio de lo Correntinos, quienes "probaron los pasos falsos" que dio el foráneo desde su "llegada a Corrientes en 1992" bajo la “máscara de la conservación”.
Los concurrentes pudieron ver a Antonio Tarragó Ros sin reacción y absolutamente desencajado. Era evidente que no contaba con toda la información y "debió comerse" el garrón de estar "comprando un boleto" sin destino.
Para muchos de los "invitados" fue llamativo el "silencio de los esteros" de Mario Boffil, quien se limitó a consentir en un todo a Julián Zini. Otros alegaron que la inmovilidad de Boffil era de esperar, teniendo en cuenta que el músico frecuenta periódicamente las estancias del extranjero "llevando su música".
La pretendida falsa asamblea correntina quedó sin plafón, pero con el "logo" elaborada por Spartaro que empalideció, agachó la cabeza y buscó la salida.
Lo ocurrido el martes 13 fue otra careta que se le cae al extranjero quien no cesa de "buscar caminos alternativos" para quedarse con toda la reserva y terminar de aplicar su plan de manejos.
Nota publicada en el portal: Delplatacorrientes.com
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